SANTIAGO, 15 jul -- China puede ser un factor relevante para la recuperación económica de Latinoamérica, aseguró hoy la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), Alicia Bárcena, al informar que la región se contraerá 1,9 por ciento este año.
La evaluación de la CEPAL se basa en que el gigante asiático crecerá 8 por ciento en 2009, y desarrolla un programa anticrisis por un monto de 586.000 millones de dólares, cuyos resultados hasta ahora han sido positivos.
La crisis económica global, desatada en septiembre de 2008 en Estados Unidos, elevará el desempleo en América Latina y el Caribe en 9 por ciento, agravando los niveles de pobreza, según un estudio económico presentado por el organismo de Naciones Unidas.
Bárcena sostuvo que "la crisis dejará secuelas perdurables sobre distintos aspectos de la economía internacional", porque se ampliará el desempleo, habrá menor crecimiento y aumentará la contracción comercial.
Sin embargo, señaló que "hay indicios de que lo peor ya pasó, y la recuperación será lenta", al explicar que hay un rebote en cotizaciones de las bolsas, una mejoría de la situación del sistema financiero, un aumento de precios de productos básicos, como el petróleo y el cobre, y una elevación de los indicadores de confianza.
Según la CEPAL, la exportación de bienes cayó 30 por ciento en valor y 7 por ciento en volumen en el primer trimestre de 2009 en relación al mismo periodo del año anterior, debido a la reducción en la demanda externa.
Las remesas también disminuyeron de 5 a 10 por ciento entre el cuarto trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2009, y se espera que los flujos de inversión extranjera directa caerán 40 por ciento este año.
Esto se da en el marco de un generalizado deterioro de las expectativas de las familias y las empresas, que afectó negativamente las decisiones de consumo e inversión del sector privado.
Para 2009, se espera un déficit en la cuenta corriente equivalente a 2,3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), comparado con un déficit de 0,6 por ciento del PIB en 2008.
También se redujeron los términos de intercambio, que caerán 10,8 por ciento este año en comparación con el aumento de 3 por ciento en 2008.
La CEPAL subrayó que desde comienzos de 2008 al primer trimestre de 2009 más de un millón de personas han quedado sin empleo en zonas urbanas, lo que es equivalente a un incremento interanual de 0,6 por ciento.
Se estima que la tasa de desocupación aumentará desde el 7,4 por ciento registrado en 2008, a alrededor de 9 por ciento este año, dejando a más de tres millones de personas adicionales sin empleo.
A la vez, se tenderá a una mayor informalidad laboral, lo cual redundará en la pobreza y dificultará el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de Naciones Unidas.
El informe de este año incluye un análisis de la institucionalidad laboral para evaluar la capacidad de los países de la región para enfrentar los retos estructurales del mercado de trabajo y aquellos que surgieron en la crisis actual.
El organismo indicó que, tras seis años consecutivos de crecimiento, la crisis financiera en países desarrollados se trasladó a la región a partir del cuatro trimestre de 2008, impactando sobre todo a la economía real, especialmente en el ámbito comercial.
La crisis encontró a América Latina y el Caribe en mucho mejor pie en materia macroeconómica que en otras épocas de crisis: venía creciendo ininterrumpidamente, había logrado disminuir buena parte de su deuda pública, repactándola en mejores condiciones, y había podido acumular reservas internacionales, dijo.
Esto les ha permitido a algunos países reaccionar de una manera que no les fue posible en crisis anteriores, implementando políticas contra-cíclicas y adoptando medidas para mitigar los efectos de la crisis en los sectores más vulnerables, agregó.
No obstante, la CEPAL alertó sobre el significativo deterioro que los espacios macro y fiscales han sufrido en los últimos meses, como resultado de un importante empeoramiento en el resultado fiscal promedio de la región, producto de una caída estimada en los ingresos públicos de alrededor de 1,8 por ciento del PIB.
Sostuvo que este deterioro dificulta la sostenibilidad y duración de las medidas anticrisis implementadas en muchos países.
Con la normalización de los mercados financieros y mejores expectativas, así como la paulatina recuperación de algunas economías, la CEPAL postula que posiblemente se vea una recuperación gradual para la región en el segundo semestre de este año.
Esta volvería a crecer en 2010, pero sólo 3,1 por ciento, una tasa muy moderada en comparación con años recientes.
Esta tasa sería insuficiente para revertir el aumento del desempleo y la mayor informalidad estimados para este año.
La CEPAL reiteró la necesidad de que los organismos financieros internacionales asuman un papel activo en la provisión de recursos, sobre todo a los países más vulnerables, y en condiciones más favorables.
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